sábado, 13 de junio de 2015

La noche estrellada

Ver las estrellas siempre me hace soñar.
Vincent van Gogh (carta 638 a Theo)

Starry, starry night
Paint your palette blue and gray
Look out on a summer's day
With eyes that know the darkness in my soul.

Don McLean, Vincent
 
Al salir del ascensor en el quinto piso del Museo de Arte Moderno de Nueva York se percibe una turbulencia en el flujo humano. Una pequeña pared divide la primera sala en dos. Nadie se detiene en la primera mitad, porque del otro lado espera una de las pinturas más famosas del mundo: la Noche Estrellada de Vincent van Gogh.


A diferencia de otros museos con obras tan famosas aquí te dejan acercarte todo lo que quieras. Podés mirar desde todos los ángulos y apreciar el relieve y el trazo de las pinceladas como si fuera un cuadro colgado en el living de casa. Después de un rato un guardia se acerca y te susurra "Sir...", yo creo que más bien para que te corras y dejes acercarse a algún otro.

Van Gogh pintó la Noche Estrellada poco después de internarse en el sanatorio de Saint-Rémy, en una zona rural cerca de Arlés, donde su producción había explotado en cantidad y calidad desde el año anterior. Apenas un año y cientos de óleos después, a los 37 años, Vincent se mató de un tiro en el pecho. La Noche Estrellada ha sido súper analizada y aquí no descubriremos nada nuevo. Mencionemos apenas la pequeña iglesia, con todas sus luces apagadas en medio de un pueblito de ventanas iluminadas. Y naturalmente el inmenso ciprés, uno de los motivos recurrentes de van Gogh, que parece conectar con su masa turbulenta el mundo terrenal con el celeste. Empequeñece la cúpula de la iglesia que parece querer hacer lo mismo sin lograrlo.

Los remolinos y la turbulencia son recurrentes en muchas obras de van Gogh del período. Son parte del estilo sinuoso que estaba desarrollando, tal como se lo cuenta a su hermano Theo: "Los olivos con nubes blancas y las montañas al fondo [también en el MOMA], y el efecto noche, son exageraciones desde el punto de vista de la composición, con sus líneas distorsionadas como las de los antiguos grabados en madera". Y en la Noche Estrellada, naturalmente, se destacan en la característica más notable de la obra: los fascinantes remolinos que cruzan el firmamento. ¿Qué son?

Sabemos por sus cartas que a Vincent no le gustaba esta obra. El 18 de junio le contó a Theo que había pintado un nuevo estudio de un cielo estrellado, el 25 le mandó un dibujo, y no volvió a mencionarla hasta septiembre, donde la incluyó en una lista de una veintena de obras que le mandaba para una exposición, mencionando que estaba muy, muy descontento con su trabajo. Finalmente no la incluyó en la encomienda para ahorrarse tres francos con cincuenta de correo. En noviembre, en una carta a su colega y amigo Émile Bernard, la menciona como fallida.

¿Y por qué no le gustaba? No es difícil imaginar una explicación razonable. El propio van Gogh, en sus cartas y en su obra, defiende una pintura "naturalista", pintada del natural y nunca de memoria, evitando el expresionismo y la abstracción que su admirado Gauguin solía favorecer. Sus cuadros, aun con sus ondulantes líneas psicóticas y el tembloroso brillo de las luces, son extremadamente naturales. La Noche Estrellada forma parte de una serie de escenas nocturnas que había empezado a pintar en Arlés: el Café Terrace de Noche y la Noche Estrellada sobre el Ródano. Aquéllas, sin embargo, son tan naturales que hasta las constelaciones pueden identificarse en sus cielos. La Noche Estrellada de Saint-Rémy, en cambio, parece una ensoñación. El paisaje está apenas inspirado en la vista desde su ventana, pero no fue pintado de noche en su habitación, sino de día en base a varios dibujos previos. La vista es en buena medida imaginaria: el ciprés, los cerros y los olivares son reales, pero el pueblo no se corresponde con la vista. Mucho menos la iglesia, que tiene una arquitectura norteña muy distinta de las iglesias provenzales.

¿Y el cielo? ¡Ah, qué maravilla la correspondencia! Me pregunto cómo se las arreglarán los biógrafos del siglo XXII... En todo caso, Vincent le contó a Theo que tras su llegada a Saint-Rémy podía ver, antes del amanecer, el lucero del alba solito y muy brillante desde su ventana. Todos los estudiosos coinciden en que la estrella blanca más brillante, junto al ciprés, es el planeta Venus, el lucero, que brillaba extraordinarimente durante esas semanas de mayo y junio de 1889.

¿Y la Luna? La Luna se encontró más o menos en esa posición con respecto a Venus el 25 de mayo y el 23 de junio. A mediados de junio, en cambio, cuando Vincent pintó el cuadro, era una gibosa menguante visible durante la noche y poniéndose por el horizonte opuesto antes del amanecer. Habiendo llegado el 8 de mayo, estoy seguro de que vio la delgada menguante junto a Venus el 25 y el 26 de mayo. La representación de esta Luna es muy estilizada, de todos modos, con unos cuernos demasiado largos. En algunos de los dibujos inclusive se tocan cerrando el círculo, algo que jamás se ve. Yo creo que puede ser una estilización de la luz cenicienta.


¿Y los remolinos? Indudablemente la franja brillante arremolinada es lo más raro de este cielo. El 13 de junio, justo antes de que Vincent pintara la Noche Estrellada, la Luna llena cruzaba la parte más densa y gruesa de la Vía Láctea, en otra dirección del cielo, en la constelación de Sagitario, a apenas 5 grados del planeta Júpiter (también muy brillante en esas noches). ¿Habrán sido las bandas de luz y oscuridad de la Vía Láctea la inspiración para su turbulencia celeste? Tal vez. Aunque justo esos días estuvo nublado y lloviendo en Arlés, Vincent estaba familiarizado con la Vía Láctea: una carta de 1888 menciona "la blancura azulada de la Vía Láctea". Pero la Vía Láctea no tiene ese aspecto arremolinado, ni siquiera vista durante una noche sin Luna desde una zona rural como puede haber sido Saint-Rémy a fines del siglo XIX.

También es posible, como han señalado varios estudios, que Vincent se haya inspirado en el aspecto de la Galaxia  Remolino (M51, la Galaxia de los Perros de Caza). En 1845 Lord Rosse, un astrónomo aficionado con el telescopio más grande del mundo, descubrió que esta "nebulosa", como se las llamaba entonces, tenía una forma espiral. Fue la primera en la cual se observó esta estructura. Éste es el notable dibujo que hizo Lord Rosse, comparado con una foto moderna. Nótese que la espiral gira en sentido contrario a la dibujada por Vincent, reforzando la idea de que la composición es "abstracta", no copiada de modelos. La composición le debe haber dictado la dirección de giro.

En tiempos de van Gogh vivía en Francia un prolífico astrónomo y divulgador científico, Camille Flammarion. En varios de sus libros se reproducen grabados de la nebulosa espiral de Lord Rosse (Astronomía Popular, de 1880, y  Las Estrellas y Curiosidades del Cielo, de 1882). No sabemos si Vincent tenía alguno de estos libros, pero era un ávido lector, y Flammarion un escritor muy inspirado. Es muy probable que los haya leído, o al menos hojeado en una librería o en casa de algún amigo. Inclusive, el texto que leemos en Las Estrellas (si lo leyó) puede haberlo llevado a la asociación entre M51 y la Vía Láctea, y a pintar una simbiosis de ambas cruzando el cielo. Las formas ondulantes y espiraladas le habrán servido para desarrollar el estilo que estaba procurando y que vemos en muchas obras del período.

El texto de Flammarion me sorprendió la semana pasada cuando lo leí, porque el pasaje es muy moderno. Recordemos que recién en 1923 Edwin Hubble descubrió que estas "nebulosas" eran galaxias, lejanísimas, externas y similares a la Vía Láctea. Antes se sospechaba que (especialmente las "nebulosas espirales") podían ser sistemas estelares en formación. Sin embargo dice Flammarion:
Esta estructura nos recuerda tan bien la de nuestra Vía Láctea, que nos rodea por todas partes, que concedemos ver en ella una imagen de nuestro universo. [...] En efecto, si supusiéramos habitar en las regiones centrales de este universo lejano, veríamos ciertamente una vía láctea alrededor de nuestro cielo. [A Lord Rosse] se le reveló un prodigioso torbellino de soles en todo su esplendor. [...] Cada uno de esos granos de polvo es un sol. Parecen tocarse, pero están separados por miles de millones de leguas. [...] ¡Cuántos millones de siglos han hecho falta para determinar el lento arreglo de semejante universo!
Las otras 10 estrellas que pintó van Gogh en este nocturno no han sido identificadas. Venus y la Luna se encontraban en Aries y Piscis, donde no hay estrellas brillantes. Hacia arriba de Venus, en el mejor de los casos, tendríamos a Mirach, una estrella de segunda magnitud en la cadera de la princesa Andrómeda. Pero nada como la constelación que aparece rodeando la cúspide del ciprés. Whitney argumenta que podría ser Cygnus, sobre la Vía Láctea, con Deneb (la cola del Cisne) en el extremo superior izquierdo. En tal caso, agrego yo, la estrella brillante junto a la Luna podría ser Altair, en Aquila. La Vía Láctea, en esa zona, tiene además una gran brecha de oscuridad que también podría asociarse a la forma del remolino. La vista desde la ventana, al caer la noche, habría sido así.

No pude resistir, con todos estos elementos, componer una Noche Estrellada animada. Comencé con el paisaje desde el Sanatorio mirando hacia las Alpilles, simulado en Google Earth. Deformé apenas la línea de los cerros para ajustarla a la del cuadro de van Gogh (libertad permitida, precisamente, por su estilo ondulante). Agregué un cielo simulado en Stellarium (correspondiente al 23 de junio, cuando Venus y la Luna se vieron más parecidos al cuadro que el 25 de mayo). Luego acomodé el grabado de M51 del libro de Flammarion y lo invertí para que correspondiera con la nebulosa de van Gogh. Después se suma el paisaje y el loco cielo de van Gogh aparece finalmente. Quedó así:



Notas

Las imágenes de la Noche Estrellada están tomadas del Google Art Project, disponible en Wikipedia. Es un scan extraordinario, de 700 megapíxels (200MB) donde se puede ver la pincelada mucho mejor que en el museo. Aquí hay un detalle de la punta de la Luna a resolución completa.

Las cartas completas de van Gogh están escaneadas, transcriptas y anotadas en la web, tanto en francés como en inglés, en: http://vangoghletters.org/vg/letters.html.

Las obras de Flammarion están escaneadas en la Biblioteca Nacional de Francia, y están buenísimas. Si no leen francés, búsquenlas en español o en inglés, que también las encontrarán: http://gallica.bnf.fr.

El artículo de Wikipedia sobre la Noche Estrellada está muy bueno, así como varios de los ensayos que se citan allí. Particularmente interesante es el del astrónomo de Harvard Charles Whitney, The Skies of Vincent van Gogh, obtenible en la web.

La letra de la canción de McLean está analizada en el contexto de la obra de van Gogh en: http://www.vangoghgallery.com/painting/starrynightlyrics.html.

Si quieren una linda página de van Gogh: https://www.artsy.net/artist/vincent-van-gogh.

Compartir:

4 comentarios:

  1. A propìsito de las estrellas, comparto esta nota de mi amigo Carlos Posada

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Elsa. Volvé a poner el link, porque no apareció, por favor. Aprovecho yo también para recomendar la nota de Diego Hernández en el número 1 de la excelente revista Si Muove, del planetario de la ciudad de Buenos Aires. Está íntegra descargable on line, o gratarola en papel si pasás por el planetario y la pedís amablemente.

      Eliminar
  2. Acabo de descubrir este blog mientras buscaba info sobre La noche estrellada de Van Gogh y me asombró la calidad de la investigacion que has hecho sobre esta obra, te felicito! Y muy original la animacion reconstruyendo el lugar de creacion de la obra. Excelente tu aporte. Muchas gracias. Mabel

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Mabel. Probablemente también te gustará la otra nota sobre Vincent: Van Gogh digitalizado.

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...